Historia de la Iglesia Mormona en La Plata - La Plata 3
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LA PLATA 3

Calle 22 Nº 2292½, casi esquina 79. Rama La Plata 3. La Rama había empezado a funcionar en diciembre de 1993 en la casa de la Familia Ferregina, con Édgar Reátegui como presidente. La primera reunión en este edificio se realizó el 6 de febrero de 1994. Una semana más tarde Édgard Reátegui ofreció una oración dedicatoria. La foto es gentileza del Élder Robert Coe.


ORACIÓN DEDICATORIA PARA LA RAMA LA PLATA 3

Edgar Reátegui
Edgar Miguel Reátegui
El 13 de febrero de 1994 a las 11:30 horas Edgar M. Reátegui, el presidente de rama, ofreció una oración dedicatoria de la capilla de la Rama 3. La transcripción llegó a mis manos por gentileza del Hno. Reátegui.

Nuestro Padre Celestial que moras en los cielos, con reverencia y humildad en nuestros corazones, reunidos tus hijos en este lugar, nos inclinamos delante de ti en esta mañana de tu día de reposo para agradecerte esta oportunidad especial de sentirnos muy unidos en tu espíritu consolador eterno.

Segundos y minutos inexorables que corren en tu tiempo y en el tiempo nuestro de probación marcan el curso de cada criatura de tu creación y glorifican tu gran poder, amor y misericordia; aquí en este lugar que dedicamos en tu nombre como sede de recogimiento temporal para todos tus hijos que habitan en toda esta área de tu Reino. Y dedicamos este lugar, pidiendo tu bendición para adoración y recogimiento, y para que tu espíritu consolador y de protección pueda morar y guiar a todos y a cada uno de sus miembros vestidos del testimonio de tu evangelio y de tu armadura toda; en la seguridad de que harás propiciación para tu lugar de adoración definitiva en el lugar que señales, en el debido tiempo, según la diligencia, devoción y dignidad de tus siervos.

Para que prevalezca la verdad en contra de todas las artimañas y acechanzas del diablo, que nuestros vestidos estén provistos con la coraza de la justicia, calzados con el evangelio de paz, asidos del escudo de la fe, el yelmo de la salvación y la espada del espíritu que es tu palabra. Y nuestras súplicas a ti en todo tiempo eleven todo sentimiento y clamor más puros y nobles en su verdad a tu morada allá en el atrio de tu gloria.

Te suplicamos ilumines nuestras mentes y nos señales la divisoria de nuestras sendas verdaderas, y que la luz de tu evangelio brille mucho más para clarificar el corazón y el espíritu de cada hijo tuyo que aún no has tocado su alma con las nuevas de gran gozo. Y en obediencia puedan entrar en tu redil para convertirse en receptores y hacedores dignos y fuertes. Que tú abras las mentes confusas y débiles o de orgullo ensañados por la contención, y el corazón de todas estas almas de este lugar puedan reconocer tu poder y tu amor en tus mensajeros.

Te suplicamos por nuestras autoridades generales y locales, y especialmente por nuestra Rama La Plata 3 y todos sus miembros, por cada hijo tuyo que se está forjando en preparación a tu próxima venida. Para que el lema "¿Saludaste hoy a tu hermano?" pueda ser el eslabón que una el corazón de cada uno de ellos en fe, en obra y en propósito para que seamos uno según tu palabra. Y te pedimos y rogamos todas estas cosas para que en propiciación esta parte de tu Reino pueda extenderse en número, en amor a tu nombre y en fidelidad. Lo digo y suplico en el nombre de tu Hijo Jesucristo, Amén.