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Volver a Villa Elvira
El solo hecho de mencionar a Villa Elvira trae a nuestra mente el nombre de una hermana inolvidable, nos referimos a María Urrutia de De Luca. Esta hermana nacida en la segunda década del siglo conoció la Iglesia en la ciudad de Olavarría a fines de los años sesenta y junto a su esposo, Pedro De Luca y a sus hijos, se mudaron unos meses después de su bautismo a la zona de Villa Elvira, en La Plata. A causa de la distancia al Barrio 2, no les fue fácil continuar asistiendo al Barrio 2, pero la Hna. Marisa solicitó al entonces presidente de la Rama La Plata que le permitiera realizar una primaria en su casa. Así ayudó a los niños de su familia y de la zona hasta que se formó la Rama de Villa Elvira. A fines de los años 1970 se le detectó un cáncer. Su esposo la acompañaba para realizar el tratamiento. Pero, un día de mucha lluvia en que iban al hospital, en 1980, a causa de la mojadura él se enfermó y falleció en poco tiempo, quedando la hermana muy enferma. En 1981 llamó al presidente Gatica para que le diese una bendición de salud mientras se encontraba internada. El presidente habló con los médicos quienes le manifestaron que por lo avanzado de la enfermedad, esta mujer no tendría más de tres meses de vida. El presidente Gatica, mientras la bendecía sintió que el Espíritu le dictaba que la bendijera para que viviese varios años más, hasta ver la construcción de un Templo en Argentina y poder sellarse allí con su esposo. Las promesas se cumplieron. La Hna. De Luca vivió diez años más y tuvo la oportunidad de sellarse en el Templo de Buenos Aires, y asistir a él hasta un mes antes de su fallecimiento. En cada reunión de testimonio se levantó y compartió el suyo, a pesar de que ya no escuchaba y casi no veía. Cuando cumplió con la promesa de ver a sus bisnietos, se preparó para salir de este mundo y el Señor la recibió a fines de 1991.
La primera familia de investigadores que fue a la Rama de Villa Elvira de la calle 120 y 76 fueron unos vecinos del frente, sobre calle 76, la familia de Oscar y Dennis Allende. Investigaron varios meses antes de bautizarse pero, lo notable fue que en ese tiempo la Rama no tenía quien tocase el órgano de viento con que se contaba, y la hermana Dennis Allende era nada menos que profesora de piano. El presidente Madariaga, cuando lo supo, la llamó a una entrevista, y le explicó que comúnmente eran los miembros (bautizados) quienes ocupaban cargos en la Iglesia. Pero no obstante el poco tiempo que era investigadora la llamaba a servir como organista. La hermana consultó con su esposo ese ofrecimiento y aceptó. Fue así que al cumplir un mes como rama ya teníamos organista para animar las reuniones.
En marzo de 1989 la rama se conmocionó por un accidente. La Hna. Carmen Ferreyra de Moreno, al cruzar por las avenidas 1 y 60 fue atropellada por un automóvil. Inmediatamente fue internada en el hospital Rossi, adonde trabaja el Hno. Carlos Agüín. Así que por esa razón los miembros pudieron atenderla como realmente merecía. Las secuelas del accidente eran terribles al tener fractura de piernas y cadera, y con un pronóstico muy reservado. Sin embargo en la bendición de salud se le prometió que volvería a caminar normalmente. Las hermanas de la Sociedad de Socorro se turnaron para poder cuidarla día y noche. Para sorpresa de los médicos Carmen se compuso muy pronto. Con la atención kinesiológica pronto pudo moverse en una silla de ruedas y así regresar a la Iglesia un primer domingo para compartir su emocionado testimonio. El tratamiento continuó y Carmen al poco tiempo cambió la silla por las muletas. Algunos meses después dejó las muletas por un bastón. Y actualmente, cuando alguien la ve caminando por la calle es muy difícil que suponga que pudo haber tenido un accidente tan serio. El Señor ha hecho maravillas en ella.
El Barrio de Villa Elvira se caracterizó siempre por ser un barrio misional. Ya en sus inicios tenía diez ex-misioneros. En el primer año la Familia Párraga se mudó a la zona siendo Jorge Párraga el primer misionero en regresar a la rama. Otros jóvenes que han salido son: Jaime Arch, Alejandro Arch, Abelardo Párraga y Julio González, recientemente regresado. Actualmente el barrio cuenta con los siguientes jóvenes en la misión:
Elder Oscar Contreras, Misión Bs.As. Norte Están esperando salir:
Hna. Mónica Mera, Misión Rosario La Obra misional se extiende entre los jóvenes quienes realizan varias actividades para conseguir fondos para mantener a los misioneros en el Campo Misional.
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